
Catecismo para adultos
16 lecciones sobre el Verbo Encarnado
LEONARDO CASTELLANI
EDICIONES DEL GRUPO PATRIA GRANDE
"
Primer Concilio Vaticano
"Afirmamos que la mayor parte de quienes se condenan, sufren para toda la eternidad esa desgracia a causa de su ignorancia de los misterios de la fe, que deberían necesariamente saber y creer para poder ser contados entre los elegidos".
Benedicto XIV
Semblanza del Autor:
LEONARDO LUIS CASTELLANI nació el 16 de noviembre de 1899. Sus padres fueron Luís Héctor Castellani, florentino naturalizado argentino, llegado al país a los cinco años de edad, y Catalina Contepomi, argentina nativa, mujer muy inteligente según su hijo y de familia friulana y condal. Es el mayor de cuatro hermanos. María Magdalena, Luís Oscar y Arnaldo Néstor le siguieron en este orden.
Su abuelo paterno, don Leonardo, fue un arquitecto italiano que arribó a
Su padre, maestro normal y periodista, fundó y dirigió "El Independiente", primer periódico del Chaco santafesino. Militó en el radicalismo de Além. Murió asesinado de un pistoletazo —en 1906— por la policía del régimen.
Leonardo nieto estudia las primeras letras y lo que es hoy el ciclo primario en la escuela particular de don José Parodi, en su pueblo natal. En 1913 ingresa como alumno pupilo en el célebre colegio "
Bachiller en 1917, el 27 de julio de 1918 ingresa en el noviciado de
En Roma aprendió teología y filosofía con grandes maestros: el cardenal Luis Billot S. J. y el R. P. Charles Boyer S. J., entre otros. El 31 de julio de 1930 el cardenal Marchetti Selvaggiani lo ordena sacerdote en Roma.
El 8 de julio de 1932 parte para Francia, donde permanecerá tres años, el primero de ellos, en Amienssur Marne, en
En julio de 1934 va a Alemania y Austria con el patrocinio del embajador argentino en Francia, Dr. Tomás Le Breton, para profundizar sus estudios acerca de lo que juzgó su vocación en el primer tramo de su vida intelectual: psicología y problemas educacionales. Visita escuela de retardados y reformatorios infantiles en Milán, Munich, Innsbruck y Viena. A principios de 1935 pone fin a su formación intelectual y regresa a su patria. Durante su estadía en Europa había comenzado a colaborar en Criterio, lo cual sigue haciendo hasta 1942. Apareció, además, en Buenos Aires, la primera edición en libro de sus Camperas.
En
En 1943 se vincula con Lautaro Durañona y Vedia, de quien será grande y sincero amigo, director, junto con Santiago Díaz Vieyra, de Cabildo ; y el 13 de junio de ese mismo año aparece su primera colaboración en dicho diario: "La coordinación y los católicos".
En diciembre de 1946 parte hacia Roma en el "Naboland" con un pasaje obsequiado por el sacerdote salesiano José Silva; pretende hacer conocer al general de
Fue acogido con benevolencia y amistad por Monseñor Roberto Tavella, Arzobispo de Salta, quien lo alojó en su casa y lo honró cuanto pudo. En Salta, adonde llegó en 1950, fue poco a poco mejorando salud, aunque el clima no era el ideal para él. Desempeñó en
Pasa a Buenos Aires a consultar médicos. Estos le desaconsejan Salta y le recetan un descanso de un año en su pueblo natal. Decide a principios de 1952 establecerse en Buenos Aires y tratar de reasumir su cátedra en el Instituto Nacional del Profesorado Secundario, cosa que logra. Enseña en ese establecimiento hasta el año 1955, en que es cesanteado como todos los docentes sacerdotes por el sarampión anticlerical de Perón.
La rehabilitación sacerdotal salteña, aún con sus limitaciones, no es válida en Buenos Aires. Se da una situación curiosa: el mismísimo P. Castellani que podía celebrar el Santo Sacrificio de
En 1952 y 1953 dictó cursos de filosofía en
En 1955, tras su cesantía en el Instituto Nacional del Profesorado Secundario, se incorpora al cuerpo de redacción del diario Tribuna de San Juan, de Alberto L. Graffigna. A partir del 1° de febrero de 1956 y hasta el 31 de diciembre del mismo año, publica todos los domingos el comentario del evangelio del día. Reúne luego todas las dominicas y con ellas conforma dos de sus libros más leídos; "El Evangelio de Jesucristo" y "Las Parábolas de Cristo". Sigue colaborando en Tribuna hasta su cierre en 1957, provocado por un atropello de
En 1952 viaja a Lourdes como penitente en corta peregrinación de pocos días.
En 1966 el nuevo Nuncio Apostólico, Monseñor Lino Zanini, "manu militari", arregló definitivamente la situación absurda y desdorosa para
En enero de 1967 apareció Jauja, revista mensual, que fundó y dirigió hasta el último de los 36 números durante tres años. En ella escribió siempre el editorial, que llamó directorial, y la crítica literaria y una sección de comentarios sobre temas de actualidad llamada Periscopio.
En 1974, 1975 y 1976 dicta en Patria Grande los siguientes cursos; "De Kirkegord a Tomás de Aquino", " 16 clases sobre el Verbo Encarnado" y "El Apokalypsis". Luego de haber sido nombrado Doctor "honoris causa" de
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